Atalaya: desde la tela de araña

Cultura en la red, reflexiones, relatos, tutoriales y paridas diversas

[libro #19] I ♥ logs, Jay Kreps

2016-07-18 20:03 La informática puede parecer una ciencia relativamente estática, acelerada solamente por los gigahercios que dan vida a sus procesadores y por el número de cores que hay en los mismos. Sin embargo, esa impresión de cambio continuo, de carrera hacia ningún sitio que nos trae todos los meses nuevos lenguajes, nuevos marcos de aplicaciones, también nos trae nuevos paradigmas y nuevas, y fundamentalmente diferentes, formas de diseñar aplicaciones.
Este libro, que surge de la experiencia del autor con el diseño y la construcción de sistemas en LinkedIn, presenta uno de tales cambios, la denominada arquitectura kappa o centrada en los logs. Los logs no parecen una cosa muy atractiva ni tecnológica, para cualquiera que haya tenido que lidiar con los de Apache o los del sistema. Sin embargo, son una forma de expresar cambios de estado y de almacenar esos datos. Con un procesamiento adecuado que sea capaz de extraer información de ellos rápida y adecuadamente, han acabado convirtiéndose en la base de arquitecturas que permiten tratamiento masivo, escalable, de datos y aplicaciones con un comportamiento consistente y una metodología de desarrollo relativamente sencilla.
Centrado sobre todo en Apache Kafka, un sistema de tratamiento de logs, y Samza, seguimos con el mismo tema, un sistema de tratamiento de flujos o torrentes de datos, o como diablos se diga streams, se centra más en la filosofía que en mostras trozos de código, con lo que resulta ligero de leer y ayuda a pensar de una forma nueva, más que la sintaxis o la semántica de esa forma.
Es un libro corto y yo diría que imprescindible para cualquier informático moderno. Eso, o cualquiera de los artículos dedicados a esta arquitectura o a Kafka (el sistema, no el literato).

[Libro #18] Aeroparts factory, de Paul Kater

2016-07-03 08:11 En realidad, se trata de una novela corta o relato un poco extenso. Una historia steampunk de accidentes inexplicables en una fábrica robotizada y de corporaciones en lucha unas con otras.
No tiene una gran trascendencia, pero es parte del canon steampunk y está bien leérselo, aunque sea sólo por temas de completitud. Además, tampoco es fácil ambientar y crear una historia con estas características; algunas novelas son auténticos bodrios.
Este libro lo leí antes que los otros, pero lo tenía ahí reservado. Además, ahora estoy trabajándome un tocho considerable, así que sirva esto como entremés para lo que vendrá, con un poco de suerte, en unos días.

[Libro #17] Angels Flight, de Michael Connelly

2016-06-19 14:51 Hay momentos en que simplemente te apetece leerte algo de Connelly, con una trama y personajes sólidos y con una acción que se va a dar en las dosis justas para mantenerte en el filo, haciéndote cábalas de quién será, quién no, y por dónde saldrá todo. El método procedural te ayuda a ir pensando junto con Harry Bosch, el personaje en esta novela también, que te va pinchando las pruebas en un panel y te deja examinarlas, con él, a ver a dónde te llevan. Todo en Bosch es humano, todo es plausible, todo se cae de su propio peso, una muestra de respeto de Connelly a sus lectores que se agradece y una muestra de cariño al personaje.
En esta ocasión se trata del asesinato de un abogado de raza negra, especializado en denunciar a la policía de Los Ángeles por malos tratos, y ganar con frecuencia. A punto de comenzar un juicio en el que se enjuiciaba a un antiguo compañero de Bosch, Frank Sheehan, el abogado es asesinado en el teleférico que le da título al libro.
Pero los títulos tienen muchas lecturas. La parte acusadora, en este caso, había sido acusada de asesinato de una chica de 11 años y posteriormente exonerada. Un ángel cuyo vuelo, o caída, es un motivo que se repite a lo largo de la novela. Durante la misma, además, Harry se tiene que enfrentar a problemas domésticos y, como suele ser una constante en las novelas de Connelly, a problemas de corrupción dentro de los supuestos defensores de la ley. Todo ello, además, en un entorno en el que el asesinato toma tintes raciales y puede provocar una sublevación en el polvorín que suele ser Los Angeles.
En resumen, una novela sólida que se lee con fruición y que no decepciona. Por lo pronto no he encontrado el salto del tiburón que ya encontré con Harlan Coben, así que intentaré llenar los huecos que me quedan en la serie, que son bastantes. De hecho, esta novela es anterior a A Darkness More than Night y ocupa el número 6 en la serie de la que sólo me he leído del 1 al 3.

[Libro #16] Look at me, de Jennifer Egan

2016-06-12 11:21 Creo que es el primer libro que me he leído en el móvil, aunque hace tiempo, en el Nokia aquél célebre que me mandaron, leí un libro entero de Doctow, Easter Standard Tribe, creo.
Esto podría mirarlo, la verdad. Pero también es irrelevante cuando y qué libro. Que leí esto en el móvil. Y ya está

Lo bueno que tiene el móvil es que lo llevas en el bolsillo y puedes leerlo en cualquier sitio, pillando ratos perdidos de 5, 10 minutos, en la cola del pan o del supermercado. Incluso andando por la calle, aunque desde Kafka en la Orilla creo que no he leído por la calle, más bien escucho podcasts. Eso hace a los libros un poco más amenos y de fácil deglución, a riesgo, claro está, de que libros con muchos personajes o situaciones acaben siendo incomprensibles.
No es el caso de este libro. A pesar de su (relativa) antigüedad, de principios de siglo, es bastante actual en su temática, que es, de forma general, la identidad. Comienza con las consecuencias de un accidente sobre una modelo, Charlotte, a la que tienen que reconstruir la cara de forma completa lo que, evidentemente, afecta a su carrera profesional. Pero el misterio de por qué sucede el accidente, quién más está envuelto en el mismo y cómo todo esto encaja dentro de las vidas de la ciudad natal de Charlotte, Rockford, Illinois, se va resolviendo poco a poco, a través de las vidas de la familia de su amiga Ellen y su hija Charlotte, el hermano de esta, Moose, un detective que investiga la desaparición de alguien a quien se le llama Z, Michael West, un profesor de la escuela de Charlotte (jr., quiero decir), Ricky, el hermano de Charlotte e hijo de Ellen... Charlotte usa como metáfora continuamente, o como sueño, una habitación llena de espejos, que te devuelven tu imagen, repetida hasta la saciedad, pero los espejos son el resto de las personas que te conocen, o te han conocido, y esa imagen acaba definiendo la propia identidad, Al final esta novela trata de reflejar la imposibilidad de construir, de forma autónoma e independiente, la identidad, que es finalmente un constructo social.
Y todo esto suena muy gafapasta, pero es que realmente los buenos libros tienen que tener un tema y un leit motiv, lo que, en sí, es bastante gafapasta

El personaje de Charlotte, que narra en primera persona, es el motor de la acción: sus tendencias autodestructivas, sus epifanías, sus opiniones sobre el resto de los personajes y sus aspiraciones. Los personajes secundarios son a veces impagables: el mendigo ilustrado, el marido de una escritora, que aparecen de forma breve, pero configuran el tema del libro.
Al final, no sé si es el mejor libro de la autora, a la que conocí por "Visit from the Goon Squad" que, por cierto, todavía no he leído. Tampoco sé qué me impelió a leer este libro aparte del hecho de que estaba en mi móvil y me llamó la atención. Supongo que antes de enfrentarse a la obra "maestra" de alguien hay que tener un poco de contexto. En ese sentido, es posible que merezca la pena leerlo, incluso de forma independiente, aunque no me atrevería a decir que es imprescindible.

[Libro #15] Ghost Month, de Ed Lin

2016-06-11 12:21 Agosto, en Taiwan, es el mes de los fantasmas, a veces calificados como "hambrientos". Es un mes en el que, en la semitropical Taipei, las gentes se abstienen de salir de sus casas por temor a que los fantasmas de sus antepasados, hambrientos y cabreados, la emprendan con ellos. Tampoco tienen ropa para, lo mismo, que no sean poseídas. Tratan de evitar nacimientos. Comprar cosas. En general, pareciera que los taiwaneses no tienen la conciencia muy tranquila con sus antepasados, porque tener todo un mes para guardarse de una serie de cosas por temor al ataque del antepasado parece un poco exagerado. Pero al menos es un mes de recuerdo. Un mes en que se ponen pequeños altares, se va a los templos y todo eso se hace como una actividad social y en familia. Es una forma de ver la vida y, por supuesto, la muerte. No sé si mejor o peor, pero sí es cierto que el tratamiento y procesamiento del pasado define mucho a una cultura. En España, en general, el pasado es útil como arma arrojadiza. En un país en el que hasta los jamones se usan como tales, el pasado es algo que siempre se tiene a mano. Pero al menos en Taiwan son los (presuntos) fantasmas los que (presuntamente) atacan a los vivos. Por estos lares somos nosotros los que usamos los fantasmas para atacarnos entre sí.
En muchas culturas orientales, la familia y el pasado son muy importantes. Cada personaje no se separa de su linaje, de su pasado. En Taiwan diferencian tanto los étnicamente taiwaneses, en su mayoría masacrados, como los venidos de China en las diferentes oleadas, al principio y más adelante, cuando vinieron huyendo de Mao; también de los ABT, o "American Born Chinese", chinos de cualquier procedencia inicial vueltos a la isla a hacer fortuna. China, por supuesto, es el pasado, en gran parte el presente, y posiblemente el futuro de Taiwan y eso es lo que define esta novela, que con la apariencia de una novela de misterior, que lo es, es más un mosaico de la cultura, la arquitectura y la sociedad de Taiwan. Cada capítulo y escena va precedida del contexto geográfico, de apuntes políticos, criminales, y todo tipo de aderezos que hacen que la acción avance muy lentamente. Y esta es más o menos directa: una chica muere asesinada, y su amigo, a la sazón propietario de un restaurante en el mercado nocturno de Taipei, ante la inacción de la policía, decide investigarlo, ante la oposición de un par de matones y la inactividad de la policía. Cuenta con la ayuda de una amiga de la infancia a la encuentra en una tienda de discos, buscando discos de Joy Division, que es su grupo favorito, y de los dos pinches de su restaurante, ambos con un pasado turbulento y relaciones diversas en el submundo.
Sigue, por otro lado, las convenciones de la novela negra: hay chica (aunque no fatal), hay intentos de corrupción, hay guantás con la mano abierta por parte de alguien que es malo pero que quizá no lo es, policías indolentes y corruptos, y muchas conversaciones con turistas que añaden algo de color pero que realmente no aportan mucho a la acción. En general se puede decir que entretiene, pero que tiene más ambiente que acción y personajes, lo que la deja un poco lastrada. Y, como principio de una serie, tampoco deja mucho que descubrir, así que no es del tipo de libro que te haga desear zambullirte en su obra hasta agotarlo. Así que unas 3 estrellitas, quizás altas.

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  • Anónima en [libro #19] I ♥ logs, Jay Kreps
  • Palimp en [libro #19] I ♥ logs, Jay Kreps
  • JJ en [Libro #18] Aeroparts factory, de Paul Kater
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  • Anónimo en Qué hacer con un melón un poco pocho
  • JJ en [Libro #17] Angels Flight, de Michael Connelly
  • Anónima en [Libro #17] Angels Flight, de Michael Connelly
  • JJ en [Libro #14] How the Scots invented the Modern World, por Arthur Herman
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    Esta es la bitácora o blog de Juan Julián Merelo. Si quieres contactar con el autor, usa su correo electrónico jjmerelo (arroba) gmail.com, o simplemente deja un comentario. Y si quieres leer alguna cosa más de las que escribe, prueba esta novela

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