Echando un vistazo (de soslayo, nada más) a las fotos de los perfiles de Tuenti, yo creo que le hacen falta canalillis. A pesar del encomiable esfuerzo de zifra por incrementar la cantidad de los mismos, está claro que en los perfiles blogosféricos aparece la gente toda seria, pensativa y circunspecta, mientras que en los de Tuenti se tiende el despiporre y depravación.
En las space opera hay que distinguir dos aspectos: la trama y el ambiente. En este caso, el ambiente está dominado por las órdenes religiosas-militares, que son las guardianas de la humanidad tras la destrucción de la tierra por parte del Adversario. Las monjas oran, laboran, pero también pegan tiros de vez en cuando, y tienen un láser escondido en el cilicio. El Papa vive dentro de un agujero negro, en el Nuevo Vaticano, reproducido por nanomáquinas a partir del original. Y el Adversario es el líder de unos extraterrestres supersimétricos, y está empeñado en acabar con la humanidad, aunque no mucho, porque "hay reglas".
Cuando lo que se estila es nacionalizar cosas, este libro, Jennifer Government, de Max Barry, que me he leido en el Papyre, trata precisamente de lo contrario: un presente alternativo donde las corporaciones, y especialmente las alianzas de corporaciones surgidas a partir de compañías de fidelización como Team Advantage, tienen mucho más poder que el gobierno. Es más, aparentemente lo que solía formar parte del gobierno, como la policía, actúa como una compañía más, alquilando sus servicios al mejor postor, subcontratándolos, y portándose, en general, como compañía ferroviaria en la América del siglo XIX.
Resulta un tanto paradójico que se use un blog para preguntarse, y responderse positivamente, sobre el fin de la moda de los blogs. La historia viene del último informe de Technorati, que dice que se ha desacelerado el crecimiento del número de bitácoras, y que hay sólo alrededor de un millón de bitácoras activas. Es difícil disputar esos datos, cuando además está claro que, como dice Pedro Jorge aquí Todo muere, por supuesto. Así que los blogs inevitablemente morirán algún día. No en el sentido de que desaparezcan por completo, claro, sino en el sentido de que se volverán marginales y una pequeña esquina de tu actividad en internet
Esta es la bitácora o blog de Juan Julián Merelo. Si quieres contactar con el autor, usa su correo electrónico jjmerelo (arroba) gmail.com, o simplemente deja un comentario.